Vinaora Nivo Slider 3.x
Vinaora Nivo Slider 3.x

¡Extrañar! del verbo quiero atole agrio de la Sierra Mazateca

  • Alicia Sandoval
  • Viernes, 22 Marzo 2019 09:29
  • Publicado en Principales

¡Extrañar!, del verbo quiero atole agrio (Nya´san), un platillo tradicional de la gastronomía mazateca que además de cautivar  los paladares más exigentes, se ha convertido en nostalgia para quienes viven lejos, paisanos radicados en Estados Unidos, que llevan en el  gusto ese sabor a maíz, a pipián de ajonjolí, chile chiltepec y ayocotes cocidos, remembranza que los hace querer regresar a su tierra.

Huautla atole

Este platillo tradicional es versátil y forma parte de la cosmogonía del pueblo mazateco, pues igual se degusta en celebraciones como el Día de Muertos, las bodas, en las lavadas de cabeza y velorios.

Existe una leyenda, tradición oral de los abuelos, que narra que el atole agrio surgió en una boda una pareja iba a casarse por acuerdo de los padres, él estaba feliz pues ella era la muchacha más linda del pueblo, pero ella amaba a otro. Cuando el novio y sus familiares acudieron a la ceremonia del “lavado de cabeza”, ritual que asegura la purificación de sus almas para que ellos estén juntos, ella ya no estaba.

Huautla atole3

Para la fiesta habían preparado atole de maíz, pero con el paso de las horas este se agrió, hubo quien para tratar de “componerlo” y ofrecerlo a familiares y amigos que aún esperaban,  le agregó ayocotes y la salsa de chile chiltepec, así nació esta delicia gastronómica.

Consiste en maíz fermentado que se remoja en dos o tres días, se muele y se coloca en una olla con agua caliente, cuando la masa se fermenta, se cuela y se le mueve hasta que su consistencia es espesa.

Se le agrega masa de maíz, ajonjolí y semillas de chile chiltepec molidos en forma de pasta, así como frijoles o ayocotes cocidos; todo flota en la superficie del atole, algunos lo prefieren caliente y hay quien lo toma frío.

Huautla atole4

Lo tradicional es servirlo en una jícara de calabaza o con las que se elaboran artesanalmente con la corteza del fruto de la guira  y hay quienes lo acompañan con tortillitas de elote.  

También se encuentra en los días de plaza y en cada una de las poblaciones de la Sierra Mazateca.  

Incluso en Huautla de Jiménez existe el dicho de que quien prueba el atole agrio y le gusta se enamora de la región y se queda a vivir.

Los radicados en la Ciudad de México, como los mazatecos del barrio de Xochimilco, en sus días de fiesta hacen honor a la tradición, aunque lejos de su terruño.

¡Atole agrio! quien te probó

a la Sierra Mazateca nunca olvidó.

Valora este artículo
(0 votos)